Aportación al debate IX Imprimir Correo electrónico
Lunes 22 de Diciembre de 2008 10:55

APORTACIÓN AL DEBATE SOBRE LA ARTICULACIÓN DE MOVIMIENTOS SOCIALES CRÍTICOS EN MADRID

Sesión de confluencia de “Redes cristianas” y “Cristianos de base”

El 13 de noviembre pusieron en común sus aportaciones el Área de movimientos sociales de Cristianos de base de Madrid, seis revistas de orientación religiosa y representantes de Verapaz, Red europea Iglesia por la Libertad y comunidades de Santo Tomás, Guadalupe y Otra voz de iglesia de Moratalaz.

Habían sido invitados 28 grupos de Cristianos de base  y otros 15 de Redes cristianas, por lo que se reconoció una baja participación.

Después de exponer los resultados de los debates previos, se hizo una valoración positiva de ellos, en el sentido de que representaban bastante bien las posiciones existentes en los colectivos críticos de inspiración cristiana presentes en Madrid. De hecho hubo varios colectivos más que manifestaron su acuerdo con los análisis realizados, que habían sido enviados a todos los grupos.

Se hicieron, además, las siguientes observaciones complementarias:

·         Hay que insistir en el deseo unánime de aunar fuerzas, como motor de una posible articulación de los movimientos críticos de Madrid. Existen ideologías y objetivos diferentes, así como desencuentros históricos entre los colectivos, que van a hacer difícil coordinar los esfuerzos. Va a ser un camino largo, que necesitará paciencia, constancia y mucho diálogo entre todas las partes.

·         Existen en Madrid unas cuantas redes sectoriales de notable consistencia que son la base de posibles articulaciones en el futuro. Hay que cuidar y potenciar esas redes pues su consistencia es clave para posibles articulaciones más amplias.

·          Para avanzar en la convergencia de los grupos críticos de Madrid es imprescindible renunciar a los grandes relatos dogmáticos que impiden un acercamiento de igual a igual con los demás grupos. Por supuesto a los dogmas cristianos, pero también a los marxistas,  anarquistas o de cualquier otro signo. Deberíamos escucharnos mutuamente, ver lo que nos une además de lo que nos diferencia, y aprender a construir otros mundos posibles –en plural-  con claves de convivencia compartidas, que tenemos que acordar entre todos.